Agenda de ocupación
Los días en columnas y las semanas en filas, así un paciente fijo se ve como una franja vertical y un hueco se ve como un hueco.
Qué hace
No es un almacén de documentos con buscador: es la semana de trabajo de un médico, con el expediente donde hace falta.
Los días en columnas y las semanas en filas, así un paciente fijo se ve como una franja vertical y un hueco se ve como un hueco.
Identidad, antecedentes y notas se guardan cifrados por paciente. El diagnóstico codificado queda legible a propósito, para poder contar.
Cada nota queda sellada al cerrarla: quién la escribió, cuándo, y sobre qué consulta. Corregir deja rastro en vez de sustituir.
La farmacia escanea y ve lo mínimo para surtir —sin cuenta, sin app y sin diagnóstico—. El token vale mientras quede algo por surtir.
Privacidad
Un expediente clínico se juzga por dónde puede leerse, no por lo que promete la portada. Aquí la frontera no es una regla de disciplina: es un despliegue aparte, y se puede comprobar.
La llave que descifra vive en un único despliegue. Los demás servicios de la plataforma leen esas filas y obtienen base64.
Queda anotado qué salió, hacia dónde y con qué nivel de detalle. Apagarla la vuelve invisible; registrarla la vuelve auditable.
La cara que ve la farmacia guarda las iniciales ya enmascaradas desde que se firma la receta. Esa ruta no toca la llave.
Acceso
Todavía no hay alta abierta ni formulario. El expediente se está construyendo con médicos que lo usan a diario, y cada consultorio nuevo entra por la recomendación de uno de ellos.
¿Ya tienes cuenta de Docuget? Es la misma. El expediente se activa por consultorio, no por persona.